El ácido alfa lipoico es un ácido graso antioxidante que se produce de forma natural en el cuerpo y también se encuentra en los alimentos. Se encuentra presente en las mitocondrias de todas nuestras células y está implicado en las reacciones por las cuales la glucosa se transforma en energía.
El ácido alfa lipoico es un antioxidante de los conocidos como universales, ya que ayuda a reducir los radicales libres, responsables del envejecimiento en el organismo, a la vez que disminuye las posibilidades de generar grasa por acumulación de carbohidratos no gastados.
El ALA también conocido como lipoato o ácido tióctico, se encuentra de manera abundante en las carnes rojas, la levadura de cerveza, el germen de trigo, la espinaca, el brócoli, los guisantes, las coles de bruselas… además de producirse en el organismo humano en pequeñas cantidades.
Es un ácido anfipático, por lo que tiene capacidad de disolverse tanto en un medio acuoso como en un medio graso, es por ello que se lo denomina «antioxidante universal» y puede actuar tanto a nivel intra como extracelular, en cualquier parte y a cualquier nivel dentro del organismo. Los efectos benéficos del ALA hacen que se lo considere un suplemento muy importante.
Además de regular la glucosa en la sangre, regula los triglicéridos y el colesterol, habiendo estudios no concluyentes sobre la colaboración con el buen funcionamiento del hígado y el riñón, si se aumentan sus cantidades en sangre.

El ácido alpha lipoico o alpha lipoic acid en inglés, sirve principalmente como antioxidante que creamos de forma natural y que ingerimos de otros animales y plantas, así que principalmente se usa para paliar los efectos del envejecimiento en la piel con en efecto lifting natural.
El ALA y su forma reducida (DHLA, ácido dihidrolipoico), no sólo actúan como potentes neutralizadores de radicales libres y formadores de quelatos metálicos, sino que también pueden reciclar otros antioxidantes como el glutatión, la Coenzima Q10 y las vitaminas C y E40, por lo que es llamado el antioxidante de antioxidantes. Sin embargo, muchos de los usos y propósitos del ácido lipoico no están demostrados del todo con evidencia sólida.
Sabemos que puede ayudar a descomponer los carbohidratos para ser usados como energía y que es un buen antioxidante, pero los usos frente al envejecimiento de órganos vitales, reducir los niveles de colesterol o triglicéridos no están 100% probados.
Por tanto, el alpha lipoic acid ya se encuentra en nuestro organismo y lo podemos consumir a través de animales y plantas. Después de su ingesta oral, el ALA, es fácilmente absorbido en el tracto intestinal y distribuido por todo el organismo, pudiendo atravesar también la barrera hematoencefálica. En condiciones normales, la ingesta y la síntesis endógena cubren las necesidades básicas del organismo.
Vamos a enumerar los posibles aunque dudosos beneficios del ácido alfa lipoico, si se toma en una cantidad superior a la generada habitualmente por el organismo:
Una de las últimas modas es recomendar el ácido lipoico para reducir los niveles de grasa en el cuerpo y reducir el sobrepeso o simplemente adelgazar. Sin embargo, científicamente no existen evidencias para afirmar que la suplementación con ácido lipoico reduzca la masa grasa corporal. «Según el panel de expertos de la EFSA en 2017, autoridad europea de seguridad alimentaria, no existe ningún estudio serio que relacione el consumo de ácido lipoico con un aumento de la beta oxidación y que esta se relacione con un efecto positivo en la reducción de la masa corporal. Es por ello que, aunque sí que existen algunos estudios in vitro, realizados en ratas, de una corta duración o con poca muestra, estos no son suficientes para afirmar que este ácido sea eficaz para adelgazar»
En los últimos años sí que se han hecho más estudios sobre el ácido alfa lipoico. En un estudio con mujeres participantes que tenían sobrepeso con un índice de masa corporal superior a 25 y un estado de salud bueno. Recibieron un suplemento dietético con 600 mg de ácido alfa lipoico por día o un placebo durante 24 semanas. Por lo demás, las mujeres no cambiaron nada, ni en su dieta ni en sus rutinas de actividad física para poder controlar el efecto del suplemento. Tras la realización del estudio en el grupo que recibió el ácido alfa lipoico se perdió un peso significativo durante el período de estudio (reducción media del 1.7%), mientras que el grupo de placebo se mantuvieron.

Los efectos secundarios por la utilización externa de ácido alfa lipoico son variados. Cuando se toma por vía oral, disuelto en agua, puede generar el típico cuadro de dolor de estómago, náuseas y vómitos. En algunos casos, puede producir dolor de cabeza.
Cuando el ácido alfa lipoico se aplica en la piel, sólo se conocen efectos secundarios como enrojecimiento y sarpullidos. Los típicos de cualquier crema.
Donde sí que no se recomienda tener niveles muy elevados es durante la niñez, en los tratamientos contra el cáncer y antes de una cirugía, ya que pueden afectar al desarrollo del niño y de los niveles normales de azúcar en sangre.
Si bien no existen contraindicaciones para el embarazo y la lactancia, se recomienda que no se ingieran suplementos en general, por lo que esto tiene que ser valorado si o sí por un profesional cualificado.
Cuando se toma por vía oral, el ácido alfa lipoico es posiblemente seguro. Se ha utilizado de forma segura durante el embarazo en dosis de hasta 600 mg al día durante un máximo de 4 semanas.

El ácido alfa lipoico es tanto hidrosoluble (se puede tomar disuelto en agua) como liposoluble (puede ser absorbido por la grasa de la piel) y se consume tanto por vía oral como en forma de crema cutánea.
En muchas cremas antienvejecimiento encontramos el ácido lipoico, que produce un “efecto joven” temporal o lifting, que puede ayudar a una reducción de los síntomas del envejecimiento en la piel.
Los alimentos donde podemos encontrar el ácido alfa lipoico son de origen animal y vegetal. Algunos ejemplos son las patatas, los boniatos, el brócoli, las espinacas, las remolachas, las zanahorias, carnes rojas…
Así que como el ácido lipoico se genera en el organismo de personas, animales y plantas, lo podemos encontrar casi en cualquier alimento. Por otro lado, al ser generado por el propio ser humano, no es una necesidad el ingerirlo de manera añadida. En cualquier caso, si se va a ingerir por vía oral este ácido, conviene avisar con antelación a su médico endocrino.
En nuestra opinión, el ácido alfa lipoico tiene propiedades y beneficios, sin duda, pero no hay estudios concluyentes que demuestren que con una cantidad mayor a la producida por el propio organismo, se consigan potenciar sus efectos.
No hay duda que el ácido lipoico impide la formación de más grasas por la conversión de carbohidratos en energía, pero no hay estudios que confirmen que puede reducir los niveles de colesterol si lo consumimos de forma externa. Nuestra opinión es que no debe utilizarse sin la supervisión de un endocrino.
Por otro lado, el efecto antienvejecimiento temporal de las cremas en la piel con ácido lipoico es real, así como la pequeña ralentización del proceso de envejecimiento cutáneo, pero no tiene efectos duraderos. Además, no hay opiniones científicas que respalden que este mismo proceso ocurra con otros órganos del cuerpo.


