El hipogonadismo es una enfermedad cuya consecuencia es que las gónadas no producen suficientes hormonas sexuales. Las gónadas masculinas son los testículos (que producen principalmente testosterona) y las femeninas son los ovarios (que producen principalmente estrógenos y progesterona).
La falta de producción de hormonas sexuales se puede manifestar desde el nacimiento hasta cualquier otro momento de la vida. El hipogonadismo, principalmente, puede afectar al desarrollo durante la pubertad y generar desequilibrios emocionales.
La detección del hipogonadismo se realiza mediante una serie de pruebas muy diversas, ya que los síntomas son bastante variados. El diagnóstico se puede hacer desde un simple examen físico hasta una biopsia testicular. Habitualmente se miden los niveles de las hormonas sexuales en sangre.
El tratamiento más habitual es la terapia de reemplazo hormonal, para tratar de aumentar el nivel de hormonas sexuales y eliminar los síntomas y consecuencias. Aproximadamente el 80% de los casos son de la variante masculina.
Como la falta de hormonas sexuales se puede dar a cualquier edad, es fundamental la detección temprana y su tratamiento. La consulta a un médico endocrino en caso de presentar síntomas es una buena elección.

La dificultad para producir suficientes hormonas sexuales genera una serie de síntomas, existiendo una diferencia entre sexos.
Los síntomas entre los varones jóvenes de la falta de testosterona son: el retraso a la hora del desarrollo muscular, el no aumento de su estatura, la falta de barba, el no desarrollo genital y el no producirse el cambio de la voz habitual durante la pubertad. En los adultos, pueden aparecer síntomas como el aumento del tamaño de las mamas, pérdida de masa muscular y la falta de apetito sexual.
Si la falta de generación de hormonas sexuales masculinas está siendo causada por un tumor en la hipófisis del cerebro, puede manifestarse de manera más evidente son síntomas como dolores de cabeza, pérdida de visión, secreción mamaria… A este tipo de hipogonadismo se le llama central.

Los síntomas de la falta de hormonas femeninas en las mujeres jóvenes se relacionan con la falta completa o de regularidad en la menstruación, la estatura o el desarrollo de las mamas. En las mujeres adultas los síntomas suelen relacionarse con sofocos, cambios de humor, falta de energía, así como irregularidades o cese de la menstruación, por el desequilibrio de estrógenos y progesterona.
El hipogonadismo primario se presenta cuando el problema está generado directamente en las gónadas. Es un problema principalmente masculino, que se da en los testículos.
Las causas del hipogonadismo primario pueden ser diversas:
El hipogonadismo secundario está relacionado no con problemas en la producción de hormonas, sino con la falta de estimulación para crearlas. El hipotálamo y la glándula pituitaria son las encargadas de regular las hormonas y de estimular su generación.
Por tanto, los problemas relacionados con la glándula pituitaria y el hipotálamo pueden generar hipogonadismo. Las causas más habituales son:

El diagnóstico del hipogonadismo comienza con una serie de exámenes externos y puede concluir con una biopsia. Habitualmente, los niveles hormonales deben ser medidos, y esa prueba suele ser definitiva, pero puede que la medición no sea suficiente para hallar la causa.
La clave del diagnóstico es determinar si es primario (causado en las gónadas) o si es secundario (causado por el hipotálamo o la glándula pituitaria). Para ello se pueden realizar pruebas para detectar la anemia, los niveles de prolactina, conteo de espermatozoides, evaluación de la glándula tiroides, estudios de la hipófisis y el hipotálamo…
Nuestro tratamiento del hipogonadismo se centra en la causa principal de la falta de producción de hormonas sexuales. Para comenzar, es fundamental conocer si se trata de hipogonadismo primario o secundario.
Los tratamientos más habituales son los relacionados con el reemplazo hormonal, incluyendo pastillas, inyecciones, geles, parches y otro tipo de soluciones.
Por otro lado, nuestro tratamiento del hipogonadismo viene acompañado de esa serie de recomendaciones sobre estilo de vida saludable sobre realización de ejercicio de manera regular, el control del peso y el uso de fármacos, principalmente de esteroides anabólicos.
Tratamos el hipogonadismo tanto en hombres como en mujeres, realizamos tratamientos habitualmente con testosterona, estrógenos y progesterona.
Ante los casos de hipogonadismo secundario, pueden ser necesarias acciones como la radioterapia o la cirugía, sobre todo en los casos de tumores en la hipófisis y el hipotálamo. Aquí el endocrino tiene un enfoque mucho más multidisciplinar.