El hummus, cuyo nombre en árabe significa «garbanzo», es una crema espesa y suave hecha principalmente de garbanzos cocidos. Estos se mezclan con tahine (pasta de sésamo), aceite de oliva, limón, ajo y sal para obtener su característico sabor.
Hoy en día, el hummus ha ganado popularidad mundialmente. En España, por ejemplo, se ha convertido en una opción saludable y deliciosa para compartir entre amigos. Su preparación es sencilla, requiriendo principalmente garbanzos, tahini, ajo, pimentón, cominos y limón.
El Día Internacional del Hummus se celebra el 13 de mayo, resaltando su creciente popularidad. Incluso hay iniciativas solidarias relacionadas con este alimento, como la donación de garbanzos por parte de empresas para ayudar a quienes más lo necesitan.

El hummus, esa deliciosa crema de garbanzos que hoy inunda las redes sociales y es adorada por los «foodies», tiene raíces que se pierden en el tiempo. Aunque su popularidad moderna es indiscutible, su origen es un tema de debate.
Medio Oriente es, sin duda, la cuna del hummus. Pero, ¿quién puede reclamar su paternidad? Algunos creen que es una creación árabe, mientras que otros sostienen que es de origen judío. Es un plato que resuena en las mesas de Líbano, Grecia, Palestina y Turquía. Y sí, hay indicios que sugieren que incluso los antiguos egipcios disfrutaban de una versión de este manjar.
Lo que sí sabemos con certeza es que el hummus que conocemos hoy ha evolucionado con el tiempo. Las primeras referencias apuntan a Egipto en el siglo XIII, aunque esa receta ancestral difería de la actual, omitiendo el tahine y optando por otros ingredientes. Los garbanzos, el corazón del hummus, han sido un pilar en la alimentación desde tiempos antiguos, cultivados y consumidos en regiones que abarcan desde el Mediterráneo hasta Mesopotamia.
Grandes pensadores como Platón y Sócrates ya reconocían las virtudes de este alimento, lo que nos da una idea de su trascendencia a lo largo de los siglos.

El hummus sí es comestible por las personas, es un producto exquisito. Sin embargo, existe una palabra que se pronuncia igual, pero que sólo tiene una “m”: humus. El humus es un fertilizante natural no comestible por las personas.
Es fundamental no confundir humus (el fertilizante) con hummus (el alimento) para no caer en el error.

El hummus es una comida rica en nutrientes; el humus sirve para fertilizar, y como hemos dicho, no es comestible por los seres humanos. El hummus tiene una serie de propiedades y beneficios que veremos a continuación.
Te damos 5 razones para incorporar el hummus a tu dieta:
Además de los garbanzos, otros ingredientes del hummus también aportan beneficios. El tahine, por ejemplo, es rico en vitaminas B6 y B12, ácidos grasos esenciales y minerales. El limón, con su vitamina C y bioflavonoides, ayuda a depurar el organismo, mientras que el aceite de oliva es conocido por sus propiedades antioxidantes.