Una dieta baja en yodo de corta duración es otra parte en la preparación necesaria para recibir la terapia con radioyodo, para el cáncer tiroideo papilar o folicular (o alguna de sus variantes). Esta dieta, recomendada por la Asociación Americana de Tiroides, aumenta la eficacia del tratamiento con el radioyodo. Las dietas bajas en yodo se pueden pautar también en los casos de hipertiroidismo de síntesis como el Graves-Basedow y previamente a algunas pruebas diagnósticas con yodo radiactivo.

La dieta baja en yodo dura aproximadamente desde 1 a 2 semanas antes del yodo radiactivo, hasta 1 o 2 días después. La dieta con bajo contenido de yodo reduce el consumo regular de yodo para que cuando se administre el RAI para el tratamiento, cualquier célula tiroidea remanente, incluyendo las células de cáncer tiroideo, estén “hambrientas” de yodo. Estas células absorberán entonces el yodo de forma más rápida, lo que eventualmente las destruirá.
Una dieta baja en yodo contiene menos de 50 microgramos de yodo al día. El yodo no está relacionado con el sodio, así que ésta no es necesariamente una dieta baja en sodio. La recomendación básica de yodo son 150 microgramos al día. La mayoría de las personas en los Estados Unidos consume mucho más de 150 microgramos al día.
Las comidas y bebidas que se consuman tendrán una pequeña cantidad de yodo, que no rebasará los 50 microgramos al día. Es importante señalar que el sodio no es el problema. Lo que se debe de evitar es yodo agregado que se encuentra en la sal yodada, la cual se utiliza ampliamente, en especial en comidas procesadas.
De ser posible, es preferible evitar las comidas procesadas durante esta dieta, ya que los fabricantes de comidas no están obligados a mencionar su contenido de yodo. Por lo tanto, si la sal aparece como un ingrediente, no hay manera de saber si es sal yodada o no-yodada. Esto no aplica a las comidas que contienen sodio en forma natural, sin sal como ingrediente.
Como refleja el punto anterior, el objetivo principal de las dietas bajas en yodo es limitar su nivel general de consumo de yodo. Al igual que un presupuesto financiero, esto significa prestar atención a qué alimentos individuales “costo” en contenido de yodo teniendo en cuenta el panorama general. Por ejemplo, si no comes carne, que es moderadamente alta en yodo (ver más abajo), tendrá más espacio en su «presupuesto» de yodo para consumir yodo de fuentes de frutas, vegetales o granos.
Para ayudarlo en su “presupuesto” de yodo, mientras esté en la dieta, puede disfrutar de alimentos bajos en yodo (hasta 5 mcg por porción). Hay muchos alimentos que puede comer (vea las listas a continuación). Sin embargo, evita alimentos ricos en yodo (más de 20 mcg por porción).
Además, las pautas de muchos especialistas en cáncer de tiroides recomendar limitar los alimentos que son moderados en yodo (5 a 20 mcg por porción).
Los puntos clave de una dieta con bajo contenido en yodo son:
Si todos estos conceptos te resultan liosos y quieres una recomendaciones directas, prácticas y sencillas, aquí tienes las recomendaciones de dieta baja en yodo.

Estos son una lista de alimentos e ingredientes que se deben evitar en una dieta baja en yodo:

Estos son una lista de alimentos e ingredientes se pueden consumir en una dieta baja en yodo:
Te ponemos dos ejemplos para una dieta con bajo contenido en yodo.
Comidas rápidas y fáciles bajas en yodo
Meriendas fáciles bajas en yodo para la casa, el trabajo o las excursiones

Esto incluye productos lácteos, verduras de hoja verde, brócoli y alimentos enriquecidos con calcio, como algunos jugos de naranja y cereales de desayuno.
Esto significa que debes evitar los refrescos, que contienen fósforo en forma de ácido fosfórico, y reducir el consumo de carnes, quesos duros y cereales integrales.
Algunos alimentos con fibra, alcohol o las bebidas gaseosas pueden afectar a la absorción del calcio. Es mejor obtener el calcio de los alimentos que de suplementos. Sin embargo, algunos alimentos, por ejemplo, mucho pan integral, espinacas o tomates, alcohol y las bebidas gaseosas pueden reducir el calcio. La deshidratación también afecta los niveles de calcio: se recomienda beber ocho vasos de agua al día.
Se pueden utilizar suplementos de calcio como el carbonato de calcio o el citrato de calcio. El carbonato de calcio se usa preferentemente en aquellos pacientes portadores de aclorhidria. La dosis puede ser muy amplia de acuerdo a los requerimientos propios de cada paciente, y puede variar desde 1 hasta 9 g/día. Estos suplementos deben administrarse con alimentos o jugos cítricos para aumentar su absorción intestinal.