SIBO son las siglas en inglés de “small intestine bacterial overgrowth”, un síndrome que se caracteriza por el aumento de bacterias en el intestino delgado, que provienen del intestino grueso y del colon.
SIBO significa de forma literal “sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado”. El intestino delgado comienza a realizar funciones que debería hacerlas el intestino grueso, por mor de bacterias ajenas al órgano. En España también se le conoce como el síndrome del asa ciega.
Cuando los microorganismos del intestino grueso acceden al intestino delgado, se dice que se padece el síndrome del SIBO, creando un cuadro de síntomas muy inespecíficos, ya que muchas enfermedades tienen casi los mismos síntomas.

El sobrecrecimiento bacteriano se produce cuando las digestiones son lentas, cuando el tubo digestivo no realiza su función al ritmo adecuado. En esas circunstancias, los microorganismos de otros órganos (intestino grueso) pueden comenzar a colonizar otras zonas del aparato digestivo.
El SIBO puede producirse por una enfermedad, una cirugía digestiva… pero siempre se produce por la lentitud del paso de los alimentos por el sistema digestivo. Digamos que hay una compuerta (válvula ileocecal) entre el intestino delgado y el grueso, que si se deja abierta demasiado tiempo causa problemas.
El sobrecrecimiento bacteriano está muy relacionado con los gases. Los gases pueden presentarse en forma de flatulencias, eructos y mal aliento. Este cuadro es muy habitual en el SIBO.

Los síntomas del SIBO son muy diversos. Los más habituales son:
Una de las características del SIBO es que sus síntomas, mientras más copiosas sean las comidas, más se manifiestan.
La sensación de hinchazón y el dolor abdominal son los dos síntomas que más problemas dan a la hora de diagnosticar el SIBO. Realmente son síntomas muy habituales en muchas enfermedades digestivas.
Las causas del SIBO están relacionadas con la lentitud con la que pasan los alimentos por el tracto gastrointestinal. El intestino delgado tiene su propio sistema de limpieza de bacterias por movimiento de ondas (motilidad). Si no existe esa movilidad, comienzan los problemas.
Algunas de las causas del SIBO son:
Otras enfermedades que limitan la movilidad de los intestinos como la diabetes, celiaquía, adherencias del intestino delgado…
Ofrecemos el test de SIBO (consulta online o presencial en Granada) como prueba diagnóstica, con dos alternativas. Estas pruebas son fundamentales para confirmar la presencia de este trastorno y elegir el tratamiento adecuado.
La prueba de aliento es el método más frecuentemente utilizado para diagnosticar el SIBO. El procedimiento es el siguiente:
Esta prueba es no invasiva y relativamente fácil de realizar, lo que la convierte en la opción preferida por muchos profesionales de la salud y pacientes. ¿Quieres hacerte el test SIBO · consulta online y presencial en Granada? Reserva con nosotros.
Aunque menos común, el cultivo de fluido yeyunal es otra prueba diagnóstica para el SIBO:
Este método es considerado el estándar para el diagnóstico del SIBO debido a su precisión. Sin embargo, es más invasivo y complejo que la prueba de aliento, por lo que se utiliza con menos frecuencia.
Somos especialistas en SIBO. Contamos con red de colaboradores y atendemos por videoconsulta a toda España (consulta presencial en Granada) que realizan ambas pruebas con eficacia y precisión, proporcionando a los pacientes un diagnóstico confiable para un tratamiento adecuado del SIBO.

Como especialista en SIBO, puedo indicarte que existen cuatro tratamientos muy extendidos:
Antes de iniciar cualquier tratamiento por iniciativa propia, le recomendamos que consulte con un especialista SIBO como un endocrino o un nutricionista.
Existen diversas opciones de tratamiento natural para el síndrome de sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. Estas alternativas naturales pueden complementar los tratamientos médicos tradicionales y ofrecen una esperanza genuina de alivio y restauración.
Antes de iniciar cualquier tratamiento natural, es esencial consultar con un especialista en salud, como un endocrino. Estos tratamientos naturales deben ser individuales y considerarse como complementarios a las intervenciones médicas tradicionales.
Los probióticos son fundamentales en el tratamiento del SIBO, ayudando a restablecer el equilibrio de la flora intestinal:
Una dieta baja en FODMAPs es efectiva para reducir la carga bacteriana y mejorar los síntomas:
El SIBO es una afección compleja que requiere un enfoque multifacético para su tratamiento. Las opciones naturales aquí presentadas ofrecen un camino hacia el alivio de los síntomas y la mejora de la calidad de vida.
Artículo firmado por el endocrino Joaquín Puerma y revisado por la dietista nutricionista Cristina Rosales.


